La vida es un viaje

Algunos viajes destacan de entre el resto de los que hacemos. Escuchar historias nos ayuda a pasar de un viaje al siguiente.

Sumergirse en ambientes diferentes y desconocidos puede estimular y
ofrecer un soplo de aire fresco a la salud. Ahora mismo, viajar parece algo lejano, pero llegará el día en el que podamos volver a recorrer el mundo.

Con una presepctiva positiva del futuro que está por venir, hemos preguntado a seis artistas
de distintos países acerca de los viajes más memorables de su vida.

Ilustraciones: Luis Mendo

Ojalá estuviera allí…

Sarah Andelman

Abril 2020: se suponía que íbamos a ir a Tokio para el estreno de Colette mon Amour —el documental sobre los últimos seis meses de Colette— y después habíamos planeado una excursión familiar a Kioto, a la House of Light de James Turrel y al buda de Tadao Ando cerca de Sapporo, una visita imprescindible para mí.
Pero todo se CANCELÓ,

como muchas otras cosas en 2020.

Septiembre 2020: estrenamos Colette mon Amour en Tokio, pero nosotros no fuimos. Seguimos el evento a través de Instagram y nos sentimos muy lejos

He tenido mucha suerte y he visitado muchos lugares maravillosos en el mundo, desde Patagonia a las Maldivas, de Utah a la cima de los Alpes. Agradezco cada día vivir en la ciudad más bonita, en mi opinión, del mundo: París. También paso mucho tiempo cerca de Woodstock, en Upstate New York, la zona norte del estado de Nueva York, es un lugar muy inspirador.

¡PERO, nada es como JAPÓN y lo echo muchísimo de menos! Me muero de ganas por volver a Tokio, de caminar por Shibuya, Daikanyama o Minato-ku. Los cerezos en flor de Nakameguro, tonkatsu en la barra del Tonki e ir de compras por Kiddyland o Itoya… Sé que en Tokio siempre seré una turista, aunque haya estado allí innumerables veces, y eso es lo que me gusta. Descubrir siempre cosas nuevas, pero también sentirme «en casa» gracias a todo lo que jamás cambia.

Sarah Andelman

Creadora, directora

Fundadora de la legendaria tienda Colette, que cerró en 2017 después de 20 años desde su inauguración. Desde entonces, Sarah ha fundado una compañía creativa llamada Just An Idea, donde conecta con gente de varios ámbitos creativos.

Los prejuicios no tienen
cabida en el diseño

Jong Kim

Cuando tenía dieciséis años, convencido de que ya era un adulto, decidí qué quería hacer con mi vida, algo muy maduro para alguien de esa edad. Así que me fui a París, solo

Después de graduarme, tuve la suerte de encontrar un trabajo de diseño y quedarme allí a vivir durante quince años.
Pasé la veintena, mis años más bonitos y fulgurantes, en París,

la mitad de mi vida hasta ahora, de hecho. Creo que lo que aprendí y experimenté mientras vivía allí me ha dado cierta ventaja, lo que me ha ayudado a vivir mejor aquí en Corea. Supongo que me sentía solo al vivir lejos de mi país de origen durante quince años, así que me fui de París pensando que no lo echaría mucho de menos.

Pero tal y como Ernest Hemingway escribió una vez sobre la ciudad: «Dondequiera que vayas durante el resto de tu vida, va contigo, pues París es una fiesta que nos sigue». Tenía razón. Los momentos más bonitos de nuestras vidas permanecen para siempre en el recuerdo.

Después de hacer la compra en un mercado a la antigua usanza los fines de semana, solía conducir mi vespa clásica a lo largo del Sena. París me fascinaba, y su encanto no era para menos. Esto me ayudó a sobrellevar los momentos en que me sentía solo.

El lugar que más me inspiraba de todos era el Museo de la Caza y la Naturaleza en Le Marais. Como amante de los animales que vive con dos perros, el mero hecho de ver el letrero afuera del museo me revolvía el estómago. Jamás pensé que fuera a comprar una entrada y fuera a visitarlo, pero vaya, me enganché cuando tuve que visitarlo para un evento. Manteniendo el carácter de conservación parisino, el museo presenta el mundo de la caza —un mundo aterrador y con connotaciones negativas— usando expresiones suaves, metafóricas y con estilo. Un zorro disecado que intenta dormir en una vieja butaca. Un techo lleno de plumas de búho. Admiraba la belleza de los instrumentos de caza que anteriormente me habían parecido terribles.

Cuando visito París voy al museo, no porque me atraiga el lugar en sí, sino por el recuerdo de descartarlo de manera categórica, solo para acabar deleitado tras observarlo con una mentalidad renovada.

Jong Kim

Diseñador de interiores

Director de Jongkim Design Studio. Trabajó anteriormente para Patrick Jouin Studio en París. Se graduó de la escuela de diseño École Camondo Paris con un máster y siendo el primero de su promoción.

Un lugar tranquilo donde poder relajarme

Shingo Kunieda

Es raro en mí fantasear con «viajar» a algún lugar lejano, porque siempre estoy de gira por el mundo. Aun así, si hay algún lugar al que siempre quiero volver, es, sin lugar a dudas, Melbourne, donde cada enero se celebra el Abierto de Australia. Al contrario que en las otras bulliciosas metrópolis en las que tiene lugar el Grand Slam, el ambiente de esta ciudad es relajado, como si el tiempo se moviera más despacio. Es agradable pasear por el jardín botánico a la orilla del río, cerca del Melbourne Park donde ocurren los torneos. Como los días son largos, incluso en los pequeños descansos entre partidos puedes aprovechar para relajarte y descansar.

A toda la ciudad le encanta el tenis. Vaya donde vaya, todo el mundo es amable y el clima es suave. También es el lugar en el que por fin volví a jugar después de una dolorosa lesión. Si fuera a mudarme a algún sitio, sería a este. Imagínate cuántos buenos recuerdos tengo estando allí. Y cuando mi familia y yo vamos de vacaciones no relacionadas con el tenis, me atraen de forma natural los lugares donde el tiempo se mueve más despacio, como en Melbourne.

Shingo Kunieda

Tenista

El mejor jugador de tenis en silla de ruedas a fecha de diciembre de 2020, Shingo Kunieda ganó la medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 y los de Londres 2012. A pesar de las continuas dificultades, incluida una cirugía en el codo derecho en 2016, se recuperó por completo y ganó el Abierto de Australia en 2018. Desde 2009, es embajador global de UNIQLO.

Sueño tailandés

John Yuyi

Este año estaba planeando mudarme de Nueva York a Tokio y vivir allí durante una temporada, pero ahora mismo estoy en Taiwán debido a la pandemia.

Desde que era niña he tenido muchas ciudades favoritas por todo el mundo y soñaba con todos los lugares donde podría vivir cuando fuera adulta. Aparte de todas las ciudades grandes, famosas y elegantes, hay una en especial que me parece inolvidable.

I traveled to Thailand in 2015, my third time visiting. After a stop in Bangkok, my partner and I visited Kanchanaburi, a city two hours away. We walked on an old railway next to a river and took a bus with no AC that had a loud fan running constantly. We went to the beautiful Erawan Falls. The frothy white water was so clear and so dreamy. We asked two people on motorbikes to take us across a rainy humid field. We took a train and were the only two people onboard all day until sunset. The view was so unreal the entire way. All the windows were open, and outside was a wide and endless natural landscape. Every window was like a framed painting of magic hour. It was so moving.

Viajé a Tailandia en 2015, era la tercera vez que iba. Después de una parada en Bangkok, mi pareja y yo visitamos Kanchanaburi, una ciudad a dos horas de distancia. Caminamos por un antiguo ferrocarril junto al río y cogimos un autobús sin aire acondicionado con un ruidoso ventilador que funcionaba sin descanso. Fuimos a las hermosas cascadas de Erawan. La espumosa agua blanca era de ensueño y transparente. Les pedimos a dos personas que iban en moto que nos llevarán a través de un campo húmedo y lluvioso. Cogimos un tren y fuimos las dos únicas personas que hubo a bordo en todo el día hasta el atardecer. Las vistas durante todo el camino fueron increíbles. Las ventanas estaban abiertas y el paisaje natural era vasto e infinito, parecían cuadros enmarcados de la hora mágica. Fue muy conmovedor. Sé que suena exagerado, pero en ese momento sentí que si existiese un tren al cielo, sería como aquel.

John Yuyi

Artista visual

Nacida en Taiwán. Usando modelos o su propio cuerpo como lienzo, crea tatuajes temporales adhesivos y los comparte con el mundo atrayendo mucha atención. Con base en Nueva York, su variada producción creativa incluye la instalación artística.

Viajes inacabados

Svetlana Khodchenkova

Todo el mundo tiene unos cuantos viajes inacabados. La primera vez que fui a Japón fue hace diez años, pero fue un viaje de trabajo. Estaba concentrada por completo en lo que tenía que hacer y las cosas de mi alrededor las percibí como si fueran un simple decorado.

Ahora que apenas hay ocasiones de viajar por el mundo, pienso cada vez más en Japón, porque para mí este hermoso país es definitivamente un lugar de viajes inacabados. Quiero volver, estar allí al cien por cien.

Cuando me imagino yendo a Japón, me veo en dos estaciones: en primavera, con los cerezos en flor, y en otoño, cuando las hojas de los arces se vuelven rojas.

Pasaría un día entero en el Parque Ueno de Tokio viendo como cambia la luz, como viene y va la gente, las familias haciendo pícnic bajo los cerezos.

Si viajara en otoño, iría directa a Kioto a ver el Pabellón de Oro y, justo como en el libro de Yukio Mishima, me preguntaría si tal belleza debería estar oculta o no a los ojos humanos. Luego visitaría el parque del Palacio Imperial al atardecer, paseando con la cabeza alta, incapaz de no mirar el follaje otoñal de los árboles de ginkgo.

Después, en primavera, me dirigiría a Nikko, para el festival de primavera en el santuario Toshogu, y disfrutaría de la bruma de una magnífica cascada.

Sé que llegará el día en que estas cosas ocurrirán y volveré a ver Japón en la vida real, no solo en mi imaginación.

Svetlana Khodchenkova

Actriz

Actriz cinematográfica y teatral rusa. Desde que apareció por primera vez en Bless the Woman (Blagoslovite zhenschinu), ha participado en películas de todo el mundo. Conocida por El topo y Lobezno inmortal. En 2020 fue declarada en Rusia la mejor actriz de la década.

Mi gran historia de amor

Futura

Si tuviera que elegir un destino favorito en la TIERRA, o un lugar favorito, tendría que ser JAPÓN. mi primer viaje fue allá por 1974, mientras estaba en la MARINA DE ESTADOS UNIDOS estacionado en la BASE AÉREA cerca de ATSUGI. diez años después, en 1984, volví, junto con otras docenas de veces más, para el estreno de WILDSTYLE en TOKIO y OSAKA. y sí, en 1994, encontré otro punto de entrada, con mi llegada a FUKUOKA. en este punto, ya estaba totalmente acostumbrado al país y a sus costumbres y sabía que era un lugar en el que siempre me había sentido muy cómodo. casi a tiempo para la marca de los diez años, lo cual enfatiza mi continua historia de amor con el país, en 2004 abriría mi TIENDA FUTURALABORATORIES, situada también en FUKUOKA. desde ese momento, al haber entablado estrechas relaciones con mis colaboradores y amigos JAPONESES, la última década ha sido como revivir el pasado, que culminó hace un año en 2019 con mi exhibición GENERATION Z en THE MASS, TOKIO, con la participación de STASH y, por supuesto, mi hijo TIMOTHY, también conocido como @13thwitness.

Futura

Artista de grafiti

Pionero del grafiti con enfoque abstracto, Futura es una leyenda en este arte y una de las figuras clave junto a Jean-Michel Basquiat y Keith Haring, que triunfó en la escena artística de los años 80. El lanzamiento de la colección de ropa deportiva nacida de su colaboración con UNIQLO está previsto para esta primavera.

Deteniendo el reloj

Maiko Kurogouchi

Antes de que el mundo se sumiese en el caos, pasé un tiempo en Portugal. Aterricé en la ciudad de Oporto y serpenteé hacia el sur por la costa hasta llegar a Tavira, un pueblo en la frontera con España donde parece que los relojes se detienen. Me gustó tanto el lugar que me quedé toda una semana, sin hacer prácticamente nada.

Despertaba por la mañana cuando entraba el sol por las gigantes ventanas de mi habitación y exploraba el pueblo en una pequeña Honda Cub que alquilé. Cuando salía, el gran perro que vivía en la pensión me perseguía. No podía evitar mirar atrás para ver brillar su pelo blanco y negro mientras corría a toda velocidad atravesando los campos de hierba alta. Flores que jamás había visto florecían como bonitos copos de nieve a lo largo de las calles contiguas al mar. Mientras las dibujaba, pensaba en que ojalá tuviera un vestido de flores como esas.

Por la noche, mientras la luna brillaba sobre una oscuridad silenciosa y absoluta, la anciana llamada Barbara que me acogía preparaba las cenas más deliciosas y, mientras me comía mi plato, miraba la chimenea con la mente en blanco.

Ahora me doy cuenta de que suena como si todo hubiera sido un sueño. Sé que no podré volver durante algún tiempo, así que diseñé una colección nueva inspirada en esta experiencia

La luz del sol y las flores arrastradas por el viento que habitan en mi memoria han reaparecido convertidas en ropa, devolviéndome esos recuerdos cada vez que la llevo puesta. En momentos como este me alegro mucho de ser diseñadora.

Maiko Kurogouchi

Diseñadora de moda

Fundó Kurogouchi Design Office en 2010. Creadora de la firma de moda online para mujer Mame Kurogouchi, que se presenta en París desde la temporada de otoño-invierno 2018.

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